Hace un par de meses, durante la preboda, pudimos conocer un poquito a Vero y Fran y prepararnos para la gran fiesta que tenían preparada para el día de su boda. Estaba claro que los amigos serían una parte importante de la boda y sin duda así fue. Ya en las casas había mucho más movimiento del habitual, gente entrando y saliendo, todos querían ver a los novios y compartir su ilusión.

Cuando la distancia lo permite, la llegada de los novios a la iglesia andando siempre es una oportunidad de hacer fotos diferentes a la tradicional llegada en coche, algo que siempre nos da resultados distintos. La ceremonia discurrió con normalidad incluyendo un par de lecturas personales que hicieron llorar a más de un presente.

Después de unos breves exteriores con un par de fotos de recuerdo juntos, fuimos a lo importante de ese día que es estar con la familia y amigos y no haciendo una hora de fotos en exterior, preferimos que nuestras parejas disfruten de su propia boda (para eso existe la postboda).

Por fin llegamos a la mejor parte del día, el banquete, ya sin nervios ni cosas en las que pensar. Y es que menuda fiesta montaban los amigos de los novios a la más mínima ocasión, sin duda una boda animada con mucha gente con ganas de pasarlo bien.

Como siempre, esperamos que os guste este resumen del día de vuestra boda que con tanto cariño hemos preparado.

Ceremonia: Iglesia de Redován.
Celebración: Salones Morote. Callosa de Segura.